Llevo ya un par de meses dándole vueltas a este tema de las competencias digitales de los alumnos.

Este verano a raíz de una entrada que escribí relacionada con los cambios curriculares en la asignatura que imparto en el bachillerato, Tecnologías de la información, Jon me lanzó una idea que me parece bastante interesante. Os copio aquí su comentario:

Hola Charo:

Desde la lejanía que supone no estar encima de lo que se cuece en “internet en el aula”… pero con la preocupación de que nuestros alumnos tengan una alfabetización digital correcta tal y como lo explicaría Tiscar Lara… me atrevo a hacer una propuesta. La idea sería poder poner a la altura de otras asignaturas a “Nuevas Tecnologías” (o como se quiera denominar) y para ello se podría seguir el camino de la asigantura de inglés, es decir, hacer una prueba final. Vamos a desarrollar una prueba de competencia digital ( o adoptamos/adaptamos algunas realizadas en optros países) y seguidamente la pasamos por una serie de centros que se presten a ello. Los resultados serán mostrados a las administraciones y a la prensa… quizás así podamos poner de manifiesto que la competencia digital hoy en día no es una cuestión trivial. Desde ya, me ofrezco para lo que sea necesario. Bueno, le das una pensada y me dices… quizás se podría abordar desde la asociación Aulablog. Por cierto, el Moodle de la asociación está activo?

Buen verano… y hasta pronto.

Jon.

Al hilo de este tema puede ser muy interesante leer el artículo que esta semana  Tíscar nos regaló y que tituló: ¿Nativos digitales? = ¿competentes digitales?. Creo que es un excelente punto de partida para reflexionar en el que nos ocupa: ¿cómo evaluar las competencias digitales de nuestro alumnos?

Ultimamente parece que se ha puesto de moda hablar de las competencias digitales y sin embargo, la realidad en las aulas no se corresponde con el interés reinante.
Y es que no podemos olvidarnos, que al menos en los niveles de educación en los que yo me muevo, los chicos lo que quieren es aprobar, no aprender.

La tarea de los profes es montar este tinglado de tal manera que aquellos que aprueben no tengan más remedio que aprender por el camino y que además, lo hagan de acuerdo al proyecto curricular de turno. Desde esta perspectiva creo que el cómo evaluar y el qué evaluar es imprescindible. Hoy por hoy, y nos guste o no, los chicos se esfuerzan en aquellas materias de las que van a ser evaluados. De hecho he tenido que rehacer toda la propuesta que tengo para mi asignatura hecha en moodle para adaptarme a la premisa, en negrita, anterior:

  • La teoría no se lee si no hay un test al final que se materialice en una nota
  • Aquellas actividades que no tienen una evaluación clara y cuyo resultado no se refleja en la nota final conseguida por el alumno “se saltan”, no ineresan a la gran mayoría.
  • La evaluación de las actividades y de los test tienen más efecto si es inmediata o muy rápida. Van perdiendo efecto si la nota aparece al cabo del tiempo.
  • El hacer las actividades mal o no hacerlas debe penalizarse de alguna manera en la nota. Algo que se choca de frente con la teoría constructivista del aprendizaje que implementa moodle.

Creo que este tema bien podría ser una línea de trabajo de Aulablog, como ya proponía Jon este verano: ¿cómo evaluar las competencias digitales de los alumn@s?

¿Qué opináis?

ACTUALIZACIÓN:

Después de dar a Publicar esta entrada en mi blog me encuentro con otra reflexión sobre el tema de Boris Mir en su blog “La mirada pedagogica”: Ni nativos, ni residentes… simplemente competentes digitales